lunes, 1 de octubre de 2007

Propiedades de la uva


Propiedades y beneficios de las uvas


La composición de la uva varía según se trate de uvas blancas o negras. En ambas destacan dos tipos de nutrientes: los azúcares, principalmente glucosa y fructosa, más abundantes en las uvas blancas y las vitaminas (ácido fólico y vitamina B6), ésta última en una cantidad que solo se ve superada por las frutas desecadas y las frutas tropicales como el aguacate, el plátano, la chirimoya, la guayaba y el mango. Su riqueza en azúcares, les convierte en una de las frutas más calóricas.


Los polifenoles de las uvas disminuyen la agregación plaquetaria y la formación de lesiones arteriales.


Las sustancias protectoras en las uvas causan relajación arterial y otros efectos metabólicos favorables. Y los flavonoides de las mismas, incluyendo la quercetina, la catequina y la antocianina, previenen enfermedades del corazón y el cáncer.


Numerosos estudios han indicado que los flavonoides del jugo de uvas tienen efectos anticoagulantes similares al de la aspirina.


Un estudio encontró que las uvas de mesa protegen el corazón y los vasos sanguíneos contra el daño ocasionado por la oxidación de los tejidos, similar a los efectos ampliamente conocidos del vino.



En las uvas abundan diversas sustancias con reconocidas propiedades beneficiosas para la salud, tales como antocianos, flavonoides y taninos, responsables del color, aroma y textura característicos de estas frutas, y de los que dependen diversas propiedades que se le atribuyen a las uvas.


Las diferencias nutritivas y energéticas entre las uvas frescas y las pasas son notables, pues estas últimas constituyen un alimento muy energético, y su aporte calórico es aproximadamente cuatro veces superior al de la uva fresca. El resto de nutrientes también se concentra, por lo que su contenido en fibra, vitaminas y minerales es notablemente superior.


El ácido fólico interviene en la producción de glóbulos rojos y blancos, en la síntesis material genético y la formación anticuerpos del sistema inmunológico. La vitamina B6 ayuda a mantener la función normal del cerebro, actúa en la formación de glóbulos rojos e interviene en el metabolismo de las proteínas. El potasio es necesario para la transmisión y generación del impulso nervioso, para la actividad muscular normal e interviene en el equilibrio de agua dentro y fuera de la célula.